La industria alimentaria exige altos niveles de higiene para garantizar la calidad y seguridad de sus productos. Por lo tanto, es esencial utilizar materiales seguros en la construcción de instalaciones para procesar alimentos. La lámina de PVC es un material ideal para recubrir paredes y techos en la industria alimentaria debido a su bioseguridad y sus niveles de inocuidad para garantizar la higiene en las instalaciones.

FACTORES QUE PERJUDICAN A LA INDUSTRIA ALIMENTICIA:

  •       Humedad
  •       Altas temperaturas
  •       Mantenimiento constante
  •       Contaminación continua
  1.     Láminas con celda 100% cerrada, completamente impermeables

Las láminas Ultralam están diseñadas con una estructura de células cerradas, lo que les confiere una barrera de resistencia a la filtración alcanzando un grado de impermeabilidad máxima, evitando filtraciones, acumulación de suciedad y proliferación de microorganismos. Debido a esta característica, son ideales para su uso en aplicaciones en las que se requiere una protección total contra la humedad. 

  1.     Fácil limpieza

Las láminas Ultralam son muy fáciles de limpiar. Gracias a su superficie no porosa, no absorben líquidos ni retienen bacterias, polvo, grasa o suciedad, no requieren de productos de limpieza especiales ni de procedimientos complicados. Además, ayudan a mantener un ambiente más limpio y saludable, lo que puede representar un ahorro económico a largo plazo al *reducir los costos de mantenimiento y limpieza.

  1.     Alta resistencia a la humedad

Las láminas de PVC son resistentes a la humedad y no se corroen ni se oxidan con el tiempo. Esto significa que no se deforman ni se vuelven quebradizas con la exposición a la humedad.

  1.     Alta resistencia, mínimo mantenimiento

Las láminas de PVC son altamente resistentes a diversos agentes corrosivos, lo que las hace ideales para su uso en ambientes agresivos. Gracias a su excepcional resistencia química, las láminas de PVC pueden soportar los efectos de la humedad, la radiación ultravioleta, el salitre, los químicos y otros ambientes corrosivos.

Además, el PVC es un material no conductor, lo que significa que no hay efectos galvánicos ni electroquímicos que puedan afectar su integridad. Por lo tanto, no requiere ningún tipo de recubrimiento o protección catódica o anticorrosiva, lo que se traduce en un mínimo mantenimiento.

  1.     Fácil Instalación y alta flexibilidad

Las láminas de PVC son fáciles de instalar y pueden adaptarse a diversas formas y curvaturas. Gracias a su alta flexibilidad, las láminas de PVC se pueden colocar en cualquier lugar de forma sencilla y sin complicaciones.

Además, su flexibilidad permite que puedan adaptarse a curvaturas paralelas o perpendiculares a las crestas, lo que las hace ideales para su uso en techos y paredes con formas irregulares o curvas.

  1.     Durabilidad

Las láminas de PVC son altamente resistentes a los golpes y a la abrasión, lo que les confiere una gran durabilidad y resistencia al desgaste. Esto las convierte en una solución ideal para aplicaciones en las que se requiere un alto grado de resistencia y durabilidad, como en la construcción de techos y paredes.

Además, las láminas de PVC son resistentes a la intemperie y a los rayos UV, lo que las hace ideales para su uso en exteriores. A diferencia de otros materiales de construcción, las láminas de PVC no se deterioran con el tiempo, lo que garantiza una larga vida útil de más de 30 años de vida útil

  1.     Accesorios para el aislamiento de la fijación y ángulos

Es importante contar con accesorios que garanticen la correcta fijación y sellado de las láminas de PVC, evitando filtraciones y asegurando la integridad de la superficie recubierta. Por eso, ofrecemos una línea de accesorios diseñados específicamente para el aislamiento, fijación y ángulos de las láminas de PVC, que proporcionan una solución integral para garantizar la máxima calidad e higiene en entornos alimentarios y otros entornos que requieren altos niveles de limpieza. Estos accesorios se fabrican con los mismos estándares de calidad que las láminas Ultralam, lo que garantiza su durabilidad y resistencia.

  1.     Baja conductividad térmica

Las láminas Ultralam son ideales para su uso en cámaras frigoríficas o congeladores debido a su baja conductividad térmica. A diferencia de las láminas convencionales de metal, el PVC no es un material termo conductor y refleja hasta el 82% de la radiación recibida, Ultralam permite mejorar las condiciones isotérmicas sin la necesidad de utilizar aislantes de masa adicionales o sistemas de Multi techo. Esto no solo ofrece un ahorro de costos, sino que también contribuye a un mejor rendimiento y eficiencia energética en la instalación.

  1. Láminas anti-bacteriales, uso de antimicrobianos para el control de microorganismos

La intervención de antimicrobianos (UltraFresh) en nuestro sistema de producción permite inhibir y prevenir activamente el crecimiento y proliferación de microorganismos. Esto no solo evita olores desagradables y proporciona un ambiente más limpio, sino que también contribuye a una mayor durabilidad y calidad del material.